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Suspensiones / Re:Monoamortiguador Trasero
« Último mensaje por dufmaNQN octubre 20, 2018, 15:27:00 pm »
Me autorrespondo, finalmente compré el monoamortiguador nuevo, chino (espero que aguante).


Coincide al parecer en todo con el original, salvo que quizás sea un poquito más largo, y que al anclaje de abajo le falta hacer la rosca y el agujero pasante es chico.


Fui de mi mecánico y le agrandamos el agujero pasante y le hicimos la rosca con un macho.


quedó bien, el bulón sobresale un poquito lo que aproveché para ponerle una contratuerca hecha con una tuerca ciega.


Como parte de todo el trabajo de mantenimiento a fondo que estoy llevando a cabo, aproveché para desarmar la bieleta, lavar el interior con gas oil, a cada torrington le saque las agujas, las lavé, cambié la grasa, recoloqué agujas y rearmé. espero que haya quedado bien.

Saludos, Ernesto.

al fianl te dio resultado el chinito ernesto.? saludos..!!
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KLR 650 / Re:KLR 650 Crazy Hill Climb .
« Último mensaje por neanderthal octubre 20, 2018, 10:40:54 am »
que linda moto y exigente con los novatos (me incluyo)


abrazos
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KLR 650 / Re:Klr tras un año de uso diario.
« Último mensaje por klx octubre 19, 2018, 19:26:51 pm »
Felicitaciones! Muy linda.

Recién vi en otro foro que Kawa está dando la baja a la KLR. Que 2018 es el último año por el tractorcito.


Enviado desde mi IPad mediante Tapatalk
Es que la falta de ABS y control de tracción, se notan. los años pasan. y la tecnología sigue adelante...
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KLR 650 / KLR 650 Crazy Hill Climb .
« Último mensaje por klx octubre 19, 2018, 19:24:09 pm »
KLR 650 Crazy Hill Climb .https://youtu.be/Gquz4YaSvGc
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Salidas on/off Próximas / Re:Vuelta por Cuyo del 01/09 al 09/09/18
« Último mensaje por Cancorcha octubre 19, 2018, 12:02:27 pm »
DIA 8: Ultimo día.
[/color]Una música de reggaetón, no a mucho volumen, nos despierta tipo 8:30. El relax del baño termal ha hecho que le hayamos sacado varices a las patas de la cama. Luego que logramos despabilarnos, el agua fría en la cara es un efectivo y shockeante método, y vestirnos; salimos afuera y descubrimos que la música proviene de un colectivo que está estacionado cerca, y que ha traído chicos y sus familias, a algún tipo de competencia.[/size]
[/color]Hoy también va a ser un día tranki; y ahora que repaso mentalmente el viaje, todos los días fueron tranki. Está bueno un viaje así; hay que bajar las pretensiones, de forma de  [/size]poder disfrutar de cada cosa que se visita. Cada vez me convenzo más, que el kilometraje diario, debe andar en los 350 km como máximo; obvio, dependiendo del tipo de ruta que se vaya a hacer. Hoy, por ejemplo, vamos a hacer un poquito más que eso; pero todo en asfalto y poco sinuoso.
[/color]Armamos todo y salimos, sin desayunar porque es un rubro que no está incluido en la cabaña, con destino a las Salinas del Bebedero. Vamos despacio; porque los 5 litros de Gabriel, le tienen que alcanzar para hacer los 75 km que tenemos a una estación de servicio. Yo tampoco debo andar muy holgado de combustible. El viento en contra y la remolcada a Gabriel, deben haberme hecho consumir más de lo normal. No me termino de acostumbrar a andar sin medidor, en eso me quedo con La Falcon.[/size]
[/color]Llegamos a la portería de la Empresa que explota la salina (CIBA S.A – más conocida por la marca Dos Anclas), pedimos permiso y sin mayores inconvenientes nos dejaron entrar. Es increíble como la tonada y el humor cordobés, son como una llave maestra que hace que la gente baje la guardia y se ponga más receptiva. Entramos, el piso está cubierto de sal y está duro como un asfalto. Encontramos como tres montañas de sal, que están esperando para ser procesadas. Damos la vuelta y, con cuidado y hasta con un poco de miedo, subimos con las motos a una de ellas (dura como una roca también). Nos arrimamos con cuidado al borde, por temor a un derrumbe; ponemos las motos en fila, bajamos un poco por la ladera del montículo (está también dura… imposible que se derrumbe por el peso de las motos) y sacamos unas fotos. En un momento de descanso y reflexión, comentando sobre la dureza de la sal y de todo lo que ella envuelve, Miguel dice que probablemente se venga una temporada a sentarse en el salar.[/size]
[/color]Nos bajamos del montículo, salimos hacia la portería, nos despedimos de los guardias y retomamos en viaje. En el cruce, tomamos la RN 7 con destino a San Luis. Tenemos viento cruzado, medio enfrentado. Por las dudas, para consumir poco y lograr que lleguemos, venimos a 90 km/h. [/size]
[/color]Estamos llegando a San Luis. El gps me dice que hay que entrar, como 5 km, para encontrar la primera estación. No hay estaciones, o por lo menos no las recuerdo, en la circunvalación. Solo recuerdo algunas casi saliendo para el lado de Villa Mercedes. Qué hacemos?. Llegaremos con el combustible que tenemos?. En mi caso, ya llevo 50 km con la luz de reserva encendida. La vuelta parece larga…. 15/18 km será?. Me la juego… vamos por circunvalación.[/size]
[/color]Pasamos todo Sn Luis; llegamos a un desvío que tenemos que tomar, para cruzar por un puente al otro lado de la autopista, y la estación de servicio no aparece. Se me llena el culo de preguntas. Y ahora?. Al cruzar sobre el puente, vemos que si está; sobre la autopista, más adelante, pero ya cruzamos el puente. Cómo llegamos hasta ahí?. Vamos a tener que dar un vueltón. Ni bien cruzamos, llegamos a una rotonda y ahí nos detenemos. No podemos seguir dilapidando el poco combustible que nos queda. El gps nos indica que para donde vamos, no hay estaciones cercanas. Si nos desviamos y volvemos unos 3 km, hay una YPF. Volvemos. La Sertao cargó 12,7 l. Si el tanque es de 14, cuidando, todavía tenía para hacer unos 30 km más. A tomar nota, 90 km con la reserva.[/size]
[/color]Aprovechamos la parada para desayunar. Debe haber habido un encuentro de motos cerca, porque iban grupos de motos para todos lados. El atractivo que tienen las motos es increíble. Siempre aparecen personas interesadas en conversar y averiguar de dónde venimos, a dónde vamos, etc. Miguel dice que él se compró la moto solo para levantar minas. Será cierto ese mito?. En todo caso, qué es lo que haría levantar más?; la moto, o lo que las mujeres creen que somos los moteros?. Lo mismo al revés, nos atraen más las mujeres moteras por el imaginario de su forma de ser o por sus máquinas?. Creo que hay un poco de las dos cosas. Por ser moteros, nos asocian con rasgos de personalidad que algunos/as consideran positivos: Aventureros, audaces, divertidos, conocedores, etc.; por otro lado, puede ser que nuestras máquinas, algún puntito adicional nos pueden dar. En la sumatoria de cosas, no el motero solo o la moto sola, puede ser que se alimente el mito; que claramente, no estaría siendo mi caso.[/size]
[/color]Nuevamente a la ruta; por la RP20, una autopista que te permite ir tranquilo, con la oreja enroscada en un 75%, sin ningún temor. En un par de kilómetros, nos desviamos y entramos a conocer el Dique El Saladillo. Nos dirigimos, primero, a su lado oeste. Vamos a una especie de mirador; en donde hay unos asadores y árboles que, si prosperan, en algún momento prometen dar sombra. De allí tomamos un muy lindo camino que va bordeando la costa sur del lago, hasta que se llega al paredón. A los puntanos hay que sacárseles el sombrero; siempre tratando de exprimir al máximo, lo mucho o lo poco, que les dio la naturaleza. Han hecho muchos de estos diques que generan energía, sirven para riego, fomentan el turismo, etc.. Para aplaudir.[/size]
[/color]Seguimos viaje y volvemos a la RP20. La seguimos hasta su fin, donde topa con la UA55. Hacemos muy poquitos kilómetros hacia el norte, y tomamos la RP10. Esta ruta pasa por el norte del Morro. Que intriga que tengo con este cerro. No me tengo que morir sin haberlo subido o sobrevolado (también hago parapente); desde hace más de 30 años que lo tengo en el radar; de cuando, por laburo, tomaba vuelos de Mendoza a Córdoba; en los tiempos que ni internet había, y desde el aire lo veía y me pregunta: Dónde será esto?.[/size]
[/color]Seguimos el viaje. El camino tiene algunas ondulaciones y curvas suaves; y casi sin darnos cuenta, llegamos a La punilla y luego a Achiras. Allí paramos a repostar las motos y a nosotros. Un buen sanwich de milanesa, nos deja con el tanque casi a full.[/size]
[/color]Seguimos viajando y nos vamos acercando a territorio archiconocido. Estamos a menos de 130 km de casa. El movernos en zona de confort nos relaja, y en esas condiciones se hace difícil mantener la concentración. La cabeza comienza a volar; en especial sobre lo que podría ser el próximo viaje. Ideas hay muchas, el dinero… bueno, de alguna postergación, resignación, reasignación o acreedor sale; lo que falta es tiempo. Norte argentino y sur de Bolivia, será?. Tal vez el de los dos pasos a Chile?. Un viaje a Bonito, al Mato Grosso del Sur en Brasil, tal vez?. No se, el tiempo dirá…[/size]
[/color]Llegamos a Río IV y llega el momento de despedirnos de Miguel; él sigue a Córdoba por la RN36 y nosotros a Deheza por la RN 158. Interminables abrazos, promesas cruzadas de envío de fotos y videos, compromisos de asistencia al próximo viaje, felicitaciones por lo bueno que estuvo este, alientos a que arme otro…. Así, y con un poco de tristeza que tienen las cosas que finalizan, fue la despedida. El resto de nuestro viaje (65 km) fue en modo: Piloto automático; solo interrumpido por algún temor de, con este viaje, haber puesto la vara tan alta que no la pueda sostener para el próximo. El desafío está, vamos a ponerle el pecho.[/size]
Slds
[/size]Cancorcha
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Lubricantes y Combustible / Re:Consulta armado tanque de combustible
« Último mensaje por Cancorcha octubre 16, 2018, 13:32:52 pm »
El tanque va montado sobre bujes de goma.Adelante, tiene dos; que son solo de apoyo, no tienen tornillo.Atrás lleva un solo tornillo; como decís, a la altura de donde comienza el asiento, que atornilla un buje de goma que está adherido al tanque.Es normal que se mueva; para eso están los bujes.SldsCancorcha
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Lubricantes y Combustible / Consulta armado tanque de combustible
« Último mensaje por viclazz octubre 16, 2018, 12:34:03 pm »
Hola gente! Mandé a hacer el servicio a mí morocha y cuando la traje a mí casa note que el tanque de nafta estaba flojo, me fijé y el tornillo que lo sujeta a la altura del inicio del asiento estaba bien colocado pero tiene un juego y no sé si es así o se han olvidado de ponerle alguna arandela? Alguien me puede pasar algún vídeo o foto para poder saber si reclamo o no al taller? Mí moto es modelo 2014!
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Salidas on/off Próximas / Re:Vuelta por Cuyo del 01/09 al 09/09/18
« Último mensaje por Cancorcha octubre 14, 2018, 22:22:49 pm »
DIA 7:
 Otro día que arranca relativamente tranki….. Si bien no vamos a hacer muchos kilómetros, nos conviene apurarnos por la recompensa que nos espera al final del día…. Las termas de Balde. Mientras más temprano lleguemos, más tiempo vamos a tener para disfrutarlas. Estamos ansiosos de unos masajes relajantes… Sería la frutilla del postre para este viaje.
Salimos del hotel con dos misiones: Cargar combustible y comprar agua y todo lo necesario para armar unos “sanguches” e improvisar un postre.  Al medio día estaremos en la Sierra de Las Quijadas, y no hay lugar para comer, ni proveeduría alguna para comprar.
Cumplidas las misiones salimos a la ruta. Hicimos un par de kilómetros y el gps nos hace confundir… en realidad nos quiere llevar por un camimo de tierra. Vamos por un lado…..no, vamos por otro. Al final, nuestra porfía lo hizo recapacitar y terminó aceptando que era mejor nuestro camino. A veces, la electrónica necesita saber quién manda.
En un momento doblamos a la izquierda y tomamos la RN 142 con destino a Encon. Luego de pasar unos poblados, la ruta comenza a ponerse media recta, un poco aburrida y encima con poco tránsito. Ahí es que aparecen esos momentos de soledad, en los que nuestra cabeza comienza a volar. Comienza  a pensar en cosas trascendentales de la vida, y otras no tan: Cuál es el objetivo de la vida?; será realmente bueno vivir viajando?; Qué carajo hizo que un tipo se haya instalado a vivir en este lugar, en el medio de la nada y en un lugar inhóspito?;  y peor aun, qué hizo que después, un montón de gente lo siguiera y se terminara formando un poblado?; cuándo voy a arreglar esa mancha de humedad que tengo en casa?; Cuál será el próximo viaje?; etc.. En ese torbellino de pensamiento, se me ocurre que estaría buenos hacer unas tomas para usarlas en el video. Paramos, ponemos la cámara en un trípode  en el medio de la ruta y jugamos a hacer de actores. Esperemos que algo de lo filmado sirva.-
Seguimos viaje y llegamos a Encon. En la estación del ACA solo hay infinia…. Y bue… alguna vez podrá tomar de botella de pico fino, no siempre de tetra. Seguimos viaje…. Tenemos unos 100 km al parque.
Tenemos viento enfrentado, un poco cruzado. El casco chifla más que de costumbre. Llegamos a la recepción del parque.  Nos dan las instrucciones, pagamos y pedimos permiso para dejar allí parte de la ropa y equipaje. Está pesado como para caminar con campera de moto.
Entramos y tenemos que hacer unos 6 km para llegar al lugar en donde comienzan los senderos. Es extraño, pero cuando uno se acostumbra, se siente como medio desnudo por andar sin la campera.
Antes de emprender cualquier caminata, tenemos que alimentarnos e hidratarnos. Las únicas mesas, que a su vez están en la sombra, están ocupadas por chicos de alguna escuela primaria; por lo que nos quedamos en una verja, al sol. Nos ponemos a armar los sandwichs y aparecen nuestros viejos,  conocidos y confianzudos Comesebo (los pájaros hinchas de Boca). Acá también!?. Dada la confianza, le dejamos migas y se arriman bastante. Levantamos la apuesta…. Querés más migas?, van a tener que comer de nuestras manos… también se animan… unos maestros!!. Ahora ya, hasta nos acosan.
Hay dos senderos, uno corto y uno largo. Emprendemos el corto primero, para probar nuestra resistencia. El lugar es muy lindo, un nini cañón del Colorado. Hay formaciones caprichosas, talladas por el agua y el viento. A lo espectacular del paisaje, se suman algunos cóndores.
Habiendo terminado el primer sendero sin  gran desgaste de energías, encaramos el segundo. Acá Miguel comienza a bufar y a quejarse; algo de razón hay en sus quejas: Hace calor; la hora (medio día) es en la que más pega el sol; el sendero es más largo; además tiene subidas y bajadas (el primero era casi llano); y para su gusto, es todo lo mismo, con solo hacer el primer sendero bastaba. Así, quejas de por medio, lo llevamos a la rastra tooooodo el sendero.
Volvemos a donde están las motos. Se nos arrima una persona, que se identifica como motero; conversamos, nos pregunta del viaje y de nuestro destino. Cuando le contamos el programa del día, nos dice que vayamos a las termas de San Gerónimo; que son más lindas y que están 25 km antes. Nos entusiasma la idea, además es media hora más para estar en las termas.
Arrancamos, pasamos por la recepción del parque, recuperamos las cosas y retomamos el viaje por la RN 147. Cien kilómetros después, entramos a San Gerónimo; paramos a preguntar y la tropa un está muy decidida por el precio. Nos cobran el día completo de baño, cuando en realidad vamos a estar la mitad de la tarde. Por otro lado, Gabriel nos dice que está corto de combustible; que ya tuvo que poner la reserva. Nos parece raro porque desde la carga, hemos hecho 200 km; encima es infinia papá!. Por las averiguaciones, no hay  estación. Decidimos seguir con el plan original, a Balde solo hay 25 km.
Seguimos a 80 km/h para cuidarle el combustible a Gabriel. En un momento, no los veo más por los espejos retrovisores. Me vuelvo y están en la banquina. Diagnóstico…. Gabriel sin combustible. No le damos más arranque para no acabar la batería y no vaciar el circuito. Sin perder tiempo, ya que los masajes relajantes están en juego, ato una soga a la Sertao y le doy media vuelta en el pedalín de la Tornado. Sin pérdida de tiempo, otra vez en movimiento, pero ahora a 60 km/h. Solo faltan unos 15 km.
Llegamos a Balde, hacemos unas averiguaciones y nos alojamos en una cabaña Municipal. Ahora si…a los masajes!. Gabriel se encapricha que quiere ir a cargar combustible.
-          Vamos después de los mansajes!.
-          No!, ahora. Vayan uds. yo me voy caminando, total no quiero ir a las termas (música de lástima de fondo).
-          Buuuueno, vamos. Y dónde es?. Acá tampoco hay estación de servicio
-          Me dijeron que una señora vende.
Volvemos a atar la Tornado y salimos. Preguntamos, no acá no; a la vuelta. Volvemos a preguntar, en esa casa a mitad de cuadra. Volvemos a preguntar, si acá es. Cinco litros y la Tornado arranca a la primera botoneada. Rápidamente hago un boyo la soga, arranco, pongo primera y salgo como un rayo para la cabaña. Nos ponemos las mallas, ojotas, toallas al hombro y partimos a las termas. Encaramos directo para los masajes… las chicas se fueron a las 17:00 hs; a esa hora sale el colectivo a San Luis. LPMQLP!!!. Contratamos para cada uno, un baño de ½ hora que parece poco, por $ 50 c/u.
En el baño hay una cama, a donde supongo que se harán los masajes (LPMAQLP), y la pileta con rampa y escalera para entrar. Una sola canilla, de agua bien caliente (no hay forma de enfriar). Lleno la pileta, el espejo se empaña. Como estoy solo, no hace falta mojar la maya. Meto los pies y quema. Ni en pedo me siento ahí (se me van a hacer duros!) . Me siento en la escalera de acceso, me voy mojando para aclimatarme. En un momento de coraje, no sin miedo, me siento en el piso de la pileta. Me sigo mojando, vuelvo a tomar coraje y me acuesto. Cinco minutos y hay que salir a tomar fresco. Transpiro abajo del agua. Entro y salgo varias veces. Cumplo mi media hora, me visto, paso la mano por el espejo y me veo colorado como si me hubiese insolado. Salgo, y la recepcionista me dice que Miguel se fue hace cinco minutos. No aguantó el calor.
Después que se nos estabilizó la temperatura, nos bañamos y vamos a cenar. El único lugar abierto, es un bar en la terminal de ómnibus. Una señora, con un gesto no muy amable, nos hace una pizza de mala gana. Regresamos a la cabaña, y al sobre. El baño termal hace que la cama nos esté llamando seductoramente.
Mañana…. Comienza nuestro último día de este viaje…. Tranki también…
 
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Salidas on/off Próximas / Re:Vuelta por Cuyo del 01/09 al 09/09/18
« Último mensaje por gustavo46 octubre 11, 2018, 07:21:19 am »
Excelente relato. !!!
Felicitaciones

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Salidas on/off Próximas / Re:Vuelta por Cuyo del 01/09 al 09/09/18
« Último mensaje por Cancorcha octubre 10, 2018, 17:06:07 pm »
Perdón por la demora, el trabajo me ha tenido a las cachetadas
DIA 6:
[/size]Hoy debería ser un día tranqui. En total, estamos pensando en hacer solo unos 250 km en todo el día; así que, no hay por qué apurarse. Desayunamos sin prisa, también sin prisa armamos las motos y sin prisa salimos.
[/size]Vamos hacia la Pampa El Leoncito. Dejamos esta visita para horas de la mañana, para que no hubiera viento; o por lo menos, que no hubiera tanto. Recorremos los kilómetros para llegar, disfrutando del paisaje. Cielo celeste impecable, cumbres nevadas, montañas de innumerables colores y terreno agreste. Un caleidoscopio de colores. Muy lindo. No nos podemos resistir, y nos vemos obligados a detener las motos y sacar algunas fotos.
[/size]Llegamos a La Pampa y nos sorprende un cartel que dice que es propiedad privada, y que hay que pedir permiso para entrar (vía una página web o de un mensaje de texto), filmar o lo que sea. Ahí no tenemos señal de celular; por lo que, respiramos hondo e ingresamos. Ya veremos después qué pasa si alguien no increpa; de todas maneras, no pensamos hacer ningún daño, ni tenemos chance de romper nada. No debe ser tan grande la cagada a pedos, que no nos permita zafar poniendo, sin gran esfuerzo de nuestra parte, nuestra mejor cara de pelotudos.
[/size]En la pampa, como chicos, andamos sin rumbo, aleatoriamente, zigzagueantes, nos filmamos, nos sacamos fotos, jugamos con las ilusiones ópticas, etc.; en definitiva…. boludeamos por un rato.
[/size]Nos volvemos a subir a la RN 149, ahora con destino a Uspallata. Al cruzar el límite con Mendoza, se acaba el asfalto y comienza un ripio relativamente áspero, con piedras sueltas; no obstante, se puede ir a ritmo alegre. Las piedras pin, pun, pan en el cubrecarter. Ya se ha levantado algo de viento. La fila india se alarga, porque los que vienen atrás no se quieren comer la tierra del que va adelante. De repente aparecen los manchones de guadal (“fes fes” para los del Dakar). Tirar el peso para atrás y acelerar. Algunos sustos por el andar caprichoso de la rueda delantera. La cosa empeora cuando aparecen, separados entre si, tres camiones de frente. Cuando pasan al lado, la tierra que viene para nuestro lado, gracias al viento. No podemos ver ni a cinco metros, prácticamente hay que detener la marcha. No veo a ninguno por los retrovisores. Me pregunto, cómo vendrá Miguel?. No es el momento, ni el lugar, para parar. Sigo avanzando y de repente…. De nuevo el asfalto. Paro inmediatamente a esperar que se reagrupe la tropa; mientras tanto me sacudo la tierra y tomo agua (tengo la boca como si me hubiese tragado un puñado de portland). Primero aparece Gabriel. No se si en este, o en algún otro ripio de los que hicimos, las piedras le han roto el protector o guía de la cadena. En realidad, le ha quedado solo la mitad. Entre las nubes de tierra, parado sobre los estribos, aparece Miguel. Todo blanco, parece un gato de panadería. Se sacude y levanta polvareda. Lo felicitamos porque pensábamos… en ésta se le complica!, y Miguel se las arregla y siempre aparece.
[/size]La historia de Miguel con las motos es relativamente reciente, data de tan solo 5 años. Yo tuve moto hasta los veintipico; y luego, por esas cosas de la vida, no volví a tener otra. Cuando cumplo 50, decido autoregalarme una Falcon. En Octubre de ese año, en una conversación, le digo a Miguel: Comprate una moto, así salimos a dar vueltas juntos. Le gustó la idea; así que, en enero, estando de vacaciones, recibo su llamado y me dice:
[/size]- Me compré la moto!.
[/size]- Ah, qué bueno!, ¿qué te compraste?.
[/size]- Una Vstrom 650.
[/size]- ¡Que motón!. ¿Por qué te compraste esa?.
[/size]- Entré a internet y puse: La mejor moto para viajar; y me salió esa!.
[/size]- Y vos, tuviste moto alguna vez?
[/size]- No, nunca…
[/size]
[/size]Esos fueron los comienzos de Miguel; y verlo ahora sortear las peripecias de los caminos, con moto y cubiertas no tan adecuadas, es para felicitar.
[/size]Un par de kilómetros antes de llegar a Uspallata, visitamos unas bóvedas que se encuentran a la derecha del camino. Son tres hornos de fundición de metales, con cúpulas con forma de huevos, de adobe, prolijamente restauradas, de la época de los jesuitas. Además, adentro, hay un pequeño museo. Vale la pena la parada.
[/size]Llegamos a Uspallata y vamos directo a la estación de servicio; y de sobrepique caemos en un comedor a devorarnos unas milanesas. Es increíble, pero a esta hora del día…. Hace hambre.
[/size]Retornamos nuevamente al camino con destino a Villa Vicencio. La primera parte transcurre sobre un asfalto un poco deteriorado, con pozos aislados. Afortunadamente, para las motos son esquivables. Luego comienza el ripio, las ondulaciones, las curvas suaves; todas cosas que se van incrementando. El ripio comienza a tener piedras sueltas y serruchos, las ondulaciones pasan a ser cerros y las curvas suaves pasan a ser más cerradas. El viento comienza a jugar su papel. Así, tranquilos, llegamos a la parte más alta. Allí encontramos la cruz de Paramillo y tenemos, para un lado, una vista privilegiada del Aconcagua (cerro esquivo para dejarse ver, ya que no está solo); y vemos, hasta que desaparece por la bruma, una gran llanura para el otro.
[/size]En el afán de mejorar nuestra vista, vemos que siguiendo el mismo camino, hay unas antenas en un cerro más alto. Nos dirigimos hacia allí para ver y sacar fotos. Vamos subiendo y me encuentro con una barrera giratoria, sin candado. Luego llega Miguel. Cuando comienzo a hacer las maniobras para bajarme de la moto para abrir la barrera; mágicamente, sin ningún ruido, se abre sola. Ahí nomás, saco la pata, pongo primera y paso rápido; no vaya a ser que se vuelva. También aprovecha Miguel y Gabriel, que venía un poco más atrasado. No alcanza a pasar Gabriel que la barrera, otra vez sin ruido, se cierra nuevamente. Ay papá!!. Me vino a la memoria una de las tantas películas de terror que debemos haber visto, en las que un grupo de amigos se embarca en una aventura, de la que no los dejan salir; y en la que, perseguidos, van muriendo de a uno. Muy valientes los vagos, pero por las dudas, sacamos un par de fotos y rajamos. Afortunadamente la barrera se dejó abrir sin oponer resistencia.
[/size]Ahora comenzamos a bajar. Nos encontramos con algunas vicuñas o guanacos. Qué se yo, no los se distinguir de cerca, menos de lejos. Mientras más nos arrimamos al borde, más espectacular es la vista. Este es otro de los caminos que todo motero debe hacer; claramente se encuentra entre el top five. El camino va bajando, zigzagueante, por la ladera de la montaña. En un momento nos paramos, en lo que parece un mirador, a sacar fotos. Las vistas son alucinantes, el día además acompaña. De repente, se nos arrima un hermoso pájaro amarillo y azul (hincha de Boca parece); tan cerca como a 1,5 m, y se queda como diciendo: No es todo paisaje, nosotros también somos protagonistas. Le sacamos fotos, filmamos y no se iba. Cagamos, ya nos reclama propina por las fotos?. Habíamos tenido otro encuentro similar en el parque El Leoncito, entonces no era casualidad. Mierda que son confianzudos los pájaros por estos lares y hasta ya viven del turismo.
[/size]Seguimos bajando. Villavicencio… cerrado. No nos calienta demasiado, ya que los tres conocemos. Ahora estamos nuevamente sobre asfalto. El camino, poco a poco, se va enderezando, y con ello subimos la velocidad. El gps tiene como destino a Tulumaya, la idea es ir a dormir ahí; por lo que, antes de ni siquiera llegar a Las Heras, nos hace doblar a la izquierda, nos mete por unos suburbios y nos saca para la RN 40.
[/size]Hacemos los kilómetros que nos faltan y llegamos a Tulumaya. El hotel está, en una esquina, frente a la plaza; muy lindo y con cochera para las motos. En términos generales, la localidad nos impresionó como muy cuidad, limpia y ordenada.
[/size]Estamos en un tercer piso, la vista es agradable; pero algún H de P está haciendo un asado y el olor entra, por la venta del baño, directo a la habitación. Indignados, bajamos a la recepción del hotel para averiguar los datos del responsable y hacer una queja formal. Nos indican que el culpable sería un restó que se encuentra a dos negocios. Con toda la furia nos dirigimos allí y nos sentamos en una mesa a exigir que, a manera de indemnización, nos sirvan parte de lo que están haciendo chistar en la parrilla.
[/size]Después de la tercera insistencia para repetir, y un poco aturdidos a causa del vino, aceptamos las disculpas y nos damos por resarcidos. Partimos, como parte del camino hecho (zigzagueantes), hacia el hotel. Por las dudas, a causa del sobrepeso adquirido, decidimos subir solo de a dos en el ascensor. Llegados a la habitación, el olor ya ni lo sentimos.
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